¿Quién se queda con la mascota en un divorcio o separación?
Publicado el 2026-06-20 · Modelo.pe
Datos rápidos
| Estado legal | No existe custodia oficial de mascotas |
| Tratamiento jurídico | La mascota se considera un bien |
| Vía recomendada | Conciliación extrajudicial |
| Si no hay acuerdo | Controversia patrimonial en vía civil |
| Se puede pactar | Tenencia, visitas y gastos |
La ley peruana no reconoce custodia de mascotas
Para muchas familias el perro o el gato es un miembro más, pero la ley peruana todavía no los trata así. A diferencia de los hijos, donde sí hay tenencia y régimen de visitas, no existe una figura de custodia animal en el Código Civil.
Jurídicamente, la mascota se considera un bien. Por eso, cuando una pareja se separa y no hay acuerdo, el conflicto se resuelve como una controversia sobre propiedad o copropiedad del animal, no como un tema de familia.
Esta diferencia tiene consecuencias prácticas que conviene entender desde el inicio. En un proceso de divorcio o de separación, un juez de familia se concentrará en los hijos, los alimentos y la liquidación de bienes; la mascota entra dentro de esos bienes a repartir, no como un sujeto con derechos propios. Eso choca con la realidad emocional de muchas parejas, para quienes el animal es lo que más les importa de la separación. La buena noticia es que, precisamente porque la ley deja un vacío, las partes tienen amplia libertad para acordar entre ellas lo que mejor funcione para la mascota, siempre que lo hagan de forma válida.
Cómo se define quién es el dueño
Si llegan a discutir formalmente, lo primero que se mira es quién es el propietario. Estos elementos ayudan a probarlo:
- Comprobante de adopción o compra a nombre de uno de los dos.
- Carné de vacunación o ficha veterinaria donde figura el responsable.
- Registro municipal del animal, si existe.
- Si la mascota llegó durante el matrimonio bajo sociedad de gananciales, puede considerarse un bien común, lo que complica la decisión.
El criterio del bienestar del animal y de quién lo cuida en la práctica influye, pero no hay una norma específica que obligue al juez a aplicarlo como en el caso de un hijo.
La mejor salida: un acuerdo por conciliación
La forma más sólida y rápida de evitar pleitos es ponerse de acuerdo y dejarlo por escrito. Un acta de conciliación extrajudicial tiene valor de título de ejecución, así que si una parte incumple, la otra puede exigir el cumplimiento.
En ese acuerdo pueden pactar libremente:
- Con quién vive la mascota de forma habitual.
- Un régimen de visitas o tenencia compartida por semanas.
- Cómo se reparten los gastos de comida, veterinario y vacunas.
Puedes apoyarte en el modelo de acta de conciliación extrajudicial y, si quieren un esquema de tiempos compartidos, adaptar el de acuerdo de tenencia compartida.
Qué pasa si no hay acuerdo
Si no logran conciliar, el camino es la vía civil como disputa patrimonial. Es lenta, costosa y termina resolviendo quién tiene mejor derecho sobre el animal, sin contemplar visitas ni cuidado compartido. Por eso casi siempre conviene el acuerdo, incluso cediendo algo, antes que un juicio largo por la propiedad de la mascota.
Vale la pena medir lo que está en juego. Un proceso civil por la propiedad de una mascota puede durar meses o años, generar honorarios de abogado y, al final, dar un resultado de todo o nada: la mascota se la queda uno solo, sin régimen de visitas para el otro. Frente a eso, un acuerdo de tenencia compartida, aunque implique ceder semanas o gastos, suele ser mucho mejor para ambas personas y, sobre todo, para el bienestar del animal, que conserva el vínculo con las dos. La conciliación no es una salida de segunda: es la única vía que permite resultados flexibles que la ley, por ahora, no contempla.
Coordinar el cuidado tras la separación
Cuando acuerdan tenencia compartida, suele aparecer un problema práctico: nadie está disponible en ciertos horarios y la mascota queda sola o sin pasear. Tener una red de apoyo confiable ayuda a que el acuerdo funcione de verdad.
Para esos momentos puedes recurrir a paseadores.pe, un marketplace peruano donde encuentras paseadores de perros verificados en Lima. Así, durante las semanas que el animal está contigo o con tu expareja, su rutina de paseo y cuidado no depende solo de la disponibilidad de cada uno.
Preguntas frecuentes
¿Existe custodia de mascotas en Perú?
No. La ley peruana no reconoce una custodia animal como la de los hijos. La mascota se considera un bien, por lo que el tema se resuelve por propiedad o por acuerdo entre las partes.
¿La mascota es un bien de la sociedad de gananciales?
Puede serlo si llegó durante el matrimonio bajo ese régimen. En ese caso se trata como bien común, lo que hace más recomendable pactar quién se queda con ella para evitar conflicto.
¿Puedo pactar visitas para ver a mi perro tras la separación?
Sí. Aunque la ley no lo regule, las partes pueden acordar libremente tenencia, visitas y reparto de gastos en un acta de conciliación, que es válida y exigible.
¿Quién decide si no nos ponemos de acuerdo?
Un juez en vía civil, tratando el caso como una disputa de propiedad sobre la mascota. Es un proceso lento, por eso casi siempre conviene resolverlo por conciliación.
¿Cómo pruebo que el perro es mío?
Con el comprobante de adopción o compra, la ficha veterinaria a tu nombre, el registro municipal o testigos que acrediten que tú lo adquiriste y lo cuidas.
Modelos relacionados (descarga gratis)
Acta de Conciliación Extrajudicial
Acta de acuerdo conciliatorio ante centro de conciliación autorizado. Ley 26872 (Ley de Conciliación), D.S. 014-2008-JUS.
FamiliaAcuerdo de Tenencia Compartida
Acuerdo extrajudicial entre padres para ejercer la tenencia compartida del hijo, regulando convivencia, gastos y decisiones, conforme al Art. 81 del Código de los Niños y Adolescentes (Ley 27337).
FamiliaActa de Conciliación Extrajudicial de Tenencia, Visitas y Alimentos ante DEMUNA
Acta de conciliación ante DEMUNA sobre tenencia, régimen de visitas y alimentos, con valor de título de ejecución (Ley 27007; Art. 48 Ley 27337 CNA; Art. 16 Ley 26872).